Francisco demostró sobradamente, durante la elaboración del TFM, una madurez y profesionalidad no habitual, así como una dedicación y un compromiso por el trabajo muy gratificante. He de destacar la seriedad con la que abordó el proyecto arquitectónico en todas sus fases, profundizando, analizando y resolviendo de manera brillante los problemas que iban surgiendo durante las distintas fases del proyecto arquitectónico, desde los programáticos y funcionales hasta los aspectos técnicos y constructivos.